54 billones de kilómetros!
La Nebulosa de la Hélice es una nebulosa planetaria, el gas luminoso que rodea a una estrella moribunda. Se encuentra a unos 650 años luz de la Tierra, en la constelación de Acuario. Un año luz es la distancia que recorre la luz en un año, unos 9,46 billones de kilómetros. El tenue anillo más externo de la nebulosa mide unos 5,3 años luz de ancho, es decir, unos 50 billones de kilómetros. El anillo brillante que se ve en la mayoría de las fotografías tiene menos de la mitad de ese ancho.
Una nebulosa no tiene un borde nítido, así que su tamaño depende de la parte que se mida. Un estudio de 2004 combinó imágenes del Telescopio Espacial Hubble con vistas amplias de un telescopio terrestre. Concluyó que el anillo principal brillante está formado en realidad por dos partes: un disco interior y, a su alrededor, un anillo exterior inclinado casi en ángulo recto respecto al disco. Un anillo más externo y mucho más tenue rodea a ambos y está aplanado en el lado donde choca con el gas poco denso que hay entre las estrellas.
Esas partes se miden según lo anchas que se ven en el cielo, y su tamaño real depende entonces de la distancia. La sonda Gaia midió la posición de la estrella central con la precisión suficiente para situarla a unos 199 pársecs, donde un pársec equivale a unos 3,26 años luz. Son unos 650 años luz. A esa distancia, el disco interior mide unos 1,6 años luz de ancho, el anillo exterior unos 2,3 años luz y el anillo más externo unos 5,3 años luz.
El estudio de 2004 usó una distancia anterior de 213 pársecs, con la que el anillo más externo medía unos 5,7 años luz de ancho. Las imágenes infrarrojas del Wide-field Infrared Survey Explorer muestran un halo aún más tenue alrededor de toda la nebulosa, de unos 7,5 años luz de ancho a la distancia de Gaia.
Una nebulosa planetaria se forma cuando una estrella de masa media se acerca al final de su vida y expulsa sus capas externas de gas al espacio. El gas brilla porque lo ilumina la energía de la estrella moribunda que hay en el centro. A pesar del nombre, las nebulosas planetarias no tienen nada que ver con los planetas. Muchas parecen discos redondos en los telescopios pequeños, como los planetas, y de ahí les viene el nombre.
El estudio de 2004 midió la velocidad a la que se expanden las partes de la Hélice y retrocedió en el tiempo hasta el momento en que se formaron. Estimó que el disco interior tiene unos 6 600 años y el anillo exterior unos 12 000 años. El astrónomo alemán Karl Ludwig Harding descubrió la nebulosa en 1823.
Hay unos 3 500 nudos de gas con forma de cometa repartidos por la nebulosa, con mayor densidad a lo largo del interior del anillo brillante. Los astrónomos los llaman nudos cometarios porque cada uno tiene una cabeza brillante y una cola larga y tenue, como un cometa. Cada cola se extiende unos 160 000 millones de kilómetros, unas mil veces la distancia de la Tierra al Sol.
Las imágenes del Hubble sugieren que los nudos se forman donde el gas caliente que fluye desde la estrella moribunda choca con gas más frío que la estrella expulsó unos 10 000 años antes. Se espera que los nudos se disipen en el espacio entre las estrellas.