2,400,000 kilómetros!
Sirio A es la estrella más brillante del cielo nocturno y la más grande de las dos estrellas del sistema de Sirio, que está a unos 8,6 años luz del Sol. Tiene un diámetro de unos 2,4 millones de kilómetros, aproximadamente 1,7 veces el ancho del Sol. Esa cifra es el ancho de su fotosfera, la capa luminosa que parece la superficie de una estrella.
Una estrella no tiene superficie sólida, así que su ancho se mide hasta la fotosfera. Sirio A se ha medido con interferómetros, instrumentos que combinan la luz de varios telescopios para que, juntos, vean detalles mucho más finos que cualquiera de ellos por separado. En 2003, un equipo dirigido por Pierre Kervella usó el Interferómetro del Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral. En 2011, John Davis y sus colegas usaron el Interferómetro Estelar de la Universidad de Sídney.
Ambos comprobaron que la estrella tiene un ancho aparente de unas 6,04 milésimas de segundo de arco, donde un segundo de arco es 1/3 600 de grado. Al combinar esa medida con la distancia de la estrella, resulta un radio de aproximadamente 1,71 veces el del Sol. Un estudio de 2017 dirigido por Howard Bond adoptó un radio de 1,7144 veces el del Sol, es decir, un ancho de unos 2,39 millones de kilómetros, con una incertidumbre de aproximadamente el 0,5 %.
Sirio A pertenece a una clase de estrella distinta de la del Sol: A1 V, mientras que el Sol es G2 V. Su superficie está a unos 9 600 grados Celsius, frente a unos 5 500 de la del Sol. Su masa es aproximadamente el doble de la del Sol.
Sirio brilla mucho en el cielo por dos motivos: está cerca y emite mucha luz. A unos 8,6 años luz, era el séptimo sistema estelar conocido más cercano al Sol a fecha de 2017. Un año luz es la distancia que recorre la luz en un año, unos 9,5 billones de kilómetros. Sirio A emite además unas 25 veces la luz que emite el Sol, porque su ancho es mayor y su temperatura, mucho más alta.
Sirio es también joven para ser una estrella. Se estima que tiene entre unos 230 y 250 millones de años, frente a unos 4 600 millones de años del Sol.
En 1844, el astrónomo Friedrich Bessel observó que Sirio se desplaza ligeramente de un lado a otro mientras se mueve por el cielo. Concluyó que una compañera aún no vista debía de estar ejerciendo una atracción sobre él. En 1862, Alvan G. Clark y su padre vieron por primera vez a esa compañera, hoy llamada Sirio B.
Las dos estrellas giran una alrededor de la otra cada 50,1 años, a una distancia de entre unas 8 y 32 unidades astronómicas, donde una unidad astronómica es la distancia media de la Tierra al Sol. Sirio B es una enana blanca, el tipo de estrella tenue y densa en que se convertirá el Sol al final de su vida. Sirio B concentra aproximadamente la masa del Sol en una esfera algo más pequeña que la Tierra. Los astrónomos estiman que empezó siendo una estrella de unas cinco veces la masa del Sol, más masiva que Sirio A en la actualidad, y que expulsó la mayor parte de ese material al envejecer.