1,000 kilómetros!
Sedna es un mundo pequeño y frío que orbita alrededor del Sol mucho más allá de Neptuno, en una trayectoria larga y alargada. Tiene unos 1 000 kilómetros de diámetro, un valor estimado a partir del calor que emite. Algunos astrónomos consideran a Sedna un planeta enano, pero no es uno de los cinco que la Unión Astronómica Internacional (UAI) reconoce a fecha de 2026.
Sedna está tan lejos que los telescopios solo la ven como un punto de luz, así que su diámetro no puede medirse directamente. Tampoco basta con su brillo: un objeto pequeño y brillante y otro grande y oscuro pueden reflejar la misma cantidad de luz solar. En su lugar, los astrónomos miden el calor que emite. Un objeto grande, a una temperatura dada, emite mucho más calor que uno pequeño.
Un estudio de 2012 utilizó mediciones de calor del Observatorio Espacial Herschel, un telescopio espacial europeo. Obtuvo para Sedna un diámetro de 995 kilómetros, con un margen de 80 kilómetros en más o en menos. Sedna resultó ser más pequeña y más reflectante de lo esperado, lo que sugiere que tiene más superficie cubierta de hielo de la que los científicos habían supuesto. Antes, el Telescopio Espacial Spitzer no había logrado detectar el calor de Sedna, lo que solo permitía concluir que su diámetro no podía superar los 1 670 kilómetros, aproximadamente.
Las distancias en el sistema solar exterior se miden en unidades astronómicas (ua), donde una ua es la distancia media de la Tierra al Sol, unos 150 millones de kilómetros. Sedna nunca se acerca al Sol a menos de unas 76 ua, es decir, 11 000 millones de kilómetros. En su punto más lejano está a unas 937 ua, más de 12 veces más lejos. Una vuelta completa alrededor del Sol dura más de 10 000 años.
Sedna volverá a estar en su punto más cercano al Sol hacia 2075. Incluso entonces, se espera que la temperatura de su superficie sea de solo unos −243 grados Celsius. Cerca de su punto más lejano baja hasta unos −264 grados Celsius, a menos de 10 grados por encima del cero absoluto, la temperatura más baja posible. A temperaturas tan bajas, muchos tipos de hielo pueden perdurar en la superficie.
El Telescopio Espacial James Webb ha encontrado etano congelado, un compuesto de carbono e hidrógeno, en la superficie de Sedna, junto con otros hidrocarburos y hielo de agua. Esa superficie también es de un rojo intenso, un color que probablemente procede de compuestos complejos de carbono.
Mike Brown, Chad Trujillo y David Rabinowitz descubrieron Sedna el 14 de noviembre de 2003 con el telescopio Samuel Oschin del Observatorio Palomar, en California. Entonces estaba a unas 90 ua del Sol, y era el objeto más lejano observado hasta ese momento en el sistema solar. Por ser tan fría, el equipo le puso el nombre de Sedna, la diosa inuit del mar, de la que fueron creadas todas las criaturas marinas.
La órbita de Sedna es difícil de explicar. Su punto más cercano al Sol está demasiado lejos para que ningún planeta conocido haya podido lanzar a Sedna hasta allí. Quienes la descubrieron sugirieron tres posibles causas: un planeta aún por descubrir, una estrella que pasó en algún momento inusualmente cerca del Sol, o el nacimiento del Sol en un cúmulo de otras estrellas.