38 billones de kilómetros!
Los Pilares de la Creación son tres columnas imponentes de gas y polvo fríos de la Nebulosa del Águila, una nube donde se están formando nuevas estrellas, a unos 6 500 años luz de la Tierra. Un año luz es la distancia que recorre la luz en un año, unos 9,46 billones de kilómetros. El tamaño que se da para los pilares es la longitud del más alto, que mide unos 4 años luz, o 38 billones de kilómetros, de arriba abajo.
El pilar más alto es el de la izquierda en las famosas fotografías tomadas por el telescopio espacial Hubble. Los astrónomos del Observatorio Europeo Austral (ESO) estiman que mide unos 4 años luz de largo, contándolo como un solo objeto de arriba abajo. Eso es aproximadamente el doble de la altura del pilar de la derecha. La NASA, que describe una vista más amplia del Hubble que incluye la tenue base de las columnas, da unos 5 años luz.
Estas longitudes son estimaciones. Los pilares se elevan desde una nube mayor de gas y polvo, y sus bases son tenues y difíciles de trazar. Sus longitudes dependen además de su distancia, que la NASA y la Agencia Espacial Europea dan como 6 500 años luz y el ESO como unos 7 000.
Los pilares tampoco apuntan todos en la misma dirección. Las observaciones con el Very Large Telescope del ESO, en Chile, mostraron que la punta del pilar izquierdo está orientada hacia la Tierra. También mostraron que este pilar se encuentra detrás del cúmulo de estrellas brillantes que lo ilumina, a diferencia de los otros pilares.
Columnas como estas se forman en las gigantescas nubes de gas y polvo donde nacen las estrellas. Las estrellas recién formadas, muy calientes, emiten una luz ultravioleta intensa y vientos rápidos de partículas que dispersan el gas más tenue que las rodea. En la Nebulosa del Águila, estas estrellas pertenecen a un cúmulo llamado NGC 6611, que se encuentra por encima de los pilares.
Las bolsas más densas de gas y polvo resisten esta erosión durante más tiempo. Cada una da sombra al material que tiene detrás y deja una columna larga y oscura que apunta en dirección contraria a las estrellas brillantes. Dentro de los propios pilares se están formando nuevas estrellas. Las imágenes del telescopio espacial James Webb muestran estrellas jóvenes cuya edad se estima en solo unos cientos de miles de años.
La misma luz estelar que da forma a los pilares también los está destruyendo. En las fotografías del Hubble, una neblina azulada rodea sus bordes. Es gas que las estrellas cercanas han calentado y que se está evaporando en el espacio.
Las mediciones del ESO muestran que los pilares pierden unas 70 veces la masa del Sol cada millón de años. A ese ritmo, el material que contienen ahora duraría solo unos tres millones de años más. El Hubble fotografió los pilares por primera vez en 1995 y de nuevo en 2014, y el Webb los fotografió en 2022.