3,600 kilómetros!
Ío es la luna más interna de las cuatro lunas grandes de Júpiter y mide unos 3 640 kilómetros de diámetro. Ese es su diámetro medio, algo más que el ancho de la Luna. Ío es el mundo con mayor actividad volcánica del Sistema Solar.
La NASA indica que el radio medio de Ío es de 1 821,5 kilómetros, por lo que su diámetro medio es de unos 3 640 kilómetros. El diámetro medio es el ancho de una esfera perfecta con el mismo volumen. Ío es la tercera luna más grande de Júpiter, después de Ganímedes y Calisto.
La superficie de Ío no permanece quieta. Ío orbita a unos 422 000 kilómetros de Júpiter, cuya gravedad produce mareas en el suelo sólido de Ío. La superficie sube y baja hasta 100 metros. En la Tierra, las mayores mareas oceánicas suben y bajan unos 18 metros, y esas mareas son de agua, no de roca.
Ío tiene cientos de volcanes, y algunos lanzan fuentes de lava de decenas de kilómetros de altura. Su calor procede de un tira y afloja. La enorme gravedad de Júpiter tira de Ío, y también lo hacen dos lunas más alejadas, Europa y Ganímedes.
Las tres lunas se mueven con un ritmo regular: por cada órbita de Ganímedes, Europa da dos e Ío da cuatro. Sus tirones repetidos mantienen alargada la órbita de Ío, de modo que la distancia de Ío a Júpiter cambia sin cesar. Las mareas cambiantes calientan el interior de Ío, y la roca fundida escapa a la superficie. La lava rellena cráteres y extiende llanuras nuevas, así que la superficie de Ío se renueva constantemente.
Galileo Galilei descubrió Ío el 8 de enero de 1610, junto con otras tres lunas de Júpiter. Fueron las primeras lunas que se encontraron en órbita alrededor de un planeta distinto de la Tierra. Los primeros indicios de los volcanes de Ío llegaron en 1979, cuando la sonda Voyager 1 de la NASA captó uno en erupción.