750 nanometers!
Mimivirus es un virus gigante que infecta a las amibas, organismos formados por una sola célula. Contando la capa de fibras parecidas a pelos que la cubre, una partícula de Mimivirus mide unos 750 nanómetros (0.75 micrómetros) de diámetro. Un nanómetro es una milmillonésima de metro, y un micrómetro equivale a mil nanómetros. Mimivirus es lo bastante grande para verse con un microscopio óptico común, algo que no ocurre con la mayoría de los virus.
Una partícula de Mimivirus tiene dos capas principales. Su cubierta interior, la cápside, tiene 20 caras, como un dado de 20 caras un poco irregular, y mide unos 500 nanómetros de diámetro. Una capa densa de fibras, cada una de unos 125 nanómetros de largo, cubre la cápside. Con las fibras, la partícula completa llega a medir unos 750 nanómetros de diámetro.
Estas medidas provienen de la criomicroscopía electrónica, una técnica en la que las partículas se congelan rápidamente y se fotografían con un microscopio electrónico. Los parientes de Mimivirus tienen la misma estructura: una capa de fibras alrededor de una cápside de unos 0.5 micrómetros de diámetro. Según un estudio de 2014, las partículas de esta familia miden hasta unos 0.7 micrómetros de diámetro.
Dentro de la cápside, el ADN del virus está empacado en un núcleo envuelto en membranas. El genoma tiene una longitud de unos 1.2 millones de pares de bases; un par de bases es un peldaño de la escalera que forma el ADN. Ese genoma contiene la mayoría de los genes que tienen las bacterias pequeñas. Una de las esquinas de la cápside tiene un sello en forma de estrella de mar, que podría controlar cómo se libera el ADN dentro de un huésped.
Mimivirus se recolectó por primera vez en 1992 en la torre de enfriamiento de un hospital de Bradford, Inglaterra, y se sospechaba que había causado ahí un brote de neumonía. Infectaba a unas amibas llamadas Acanthamoeba polyphaga. Por su tamaño, y porque su cubierta exterior se teñía con un colorante que se usa para identificar bacterias, parecía una bacteria. Se le dio el nombre de Bradfordcoccus.
Didier Raoult y sus colegas de la Universidad de Aix-Marsella, en Francia, lo identificaron como virus en 2003. Al principio, Raoult dijo que el nombre Mimivirus significaba “microbio imitador”. Más tarde lo relacionó con “Mimi la amiba”, un personaje de los cuentos que su padre inventaba para explicar la evolución.
Durante años después de su descubrimiento, Mimivirus fue el virus más grande que se conocía, y un estudio de 2009 todavía lo describía así. Su descubrimiento demostró que algunos virus son lo bastante grandes para verse con un microscopio óptico. Desde entonces se han encontrado en amibas virus todavía más grandes. Los pandoravirus, dados a conocer en 2013, tienen partículas en forma de vasija de aproximadamente 1 micrómetro de largo.
En 2014, un equipo de investigación describió Pithovirus sibericum, cuyas partículas miden unos 1.5 micrómetros de largo, el doble del ancho de Mimivirus. Se revivió a partir de una muestra de permafrost siberiano de más de 30,000 años de antigüedad. Su genoma, de unos 600,000 pares de bases, mide solo la mitad que el de Mimivirus.