4.3 zettámetros!
Desde que se formó, hace unos 4 500 millones de años, la Tierra ha recorrido unos 450 000 años luz a lo largo de su órbita alrededor del Sol. Un año luz es la distancia que recorre la luz en un año, unos 9,46 billones de kilómetros. La cifra de 450 000 años luz es un cálculo, no una medición: resulta de multiplicar la velocidad media de la Tierra alrededor del Sol por su edad.
Esta distancia es la longitud total del camino que la Tierra ha seguido alrededor del Sol, contada con respecto al Sol. La órbita de la Tierra es casi un círculo, a unos 150 millones de kilómetros del Sol, así que cada vuelta completa abarca unos 940 millones de kilómetros. Una vuelta dura 365,256 días. La velocidad media de la Tierra a lo largo de su órbita es de 29,78 kilómetros por segundo, o unos 107 000 kilómetros por hora.
El Servicio Geológico de Estados Unidos sitúa la edad de la Tierra en 4 540 millones de años, con una incertidumbre inferior al 1 %. Al multiplicar la velocidad media por esa edad, resultan unos 4,3 × 1018 kilómetros, donde 1018 es un 1 seguido de 18 ceros. Eso son unos 450 000 años luz. La incertidumbre de la edad de la Tierra cambia el total en menos de 5 000 años luz, en un sentido o en otro.
La propia edad señala cuándo se formaron los cuerpos sólidos del Sistema Solar, y no un momento exacto en el que la Tierra quedó terminada. Por eso la cifra se entiende mejor como un total redondeado de toda la historia de la Tierra, no como un recuento preciso.
El movimiento siempre se mide con respecto a algo. Con respecto al Sol, la Tierra describe una trayectoria cerrada y vuelve cada año casi al mismo lugar.
Pero el Sol también se mueve y arrastra consigo a la Tierra y a los demás planetas mientras orbita alrededor del centro de la Vía Láctea. Según la NASA, la velocidad media del Sistema Solar alrededor de la galaxia es de unos 720 000 kilómetros por hora. Una vuelta completa dura unos 230 millones de años.
Si el Sol hubiera mantenido ese ritmo durante 4 540 millones de años, habría dado unas 20 vueltas a la galaxia. En ese tiempo habría recorrido unos 3 millones de años luz, casi siete veces la longitud del camino de la Tierra alrededor del Sol. Eso es más que la distancia a la galaxia de Andrómeda, pero el camino se curva alrededor de la Vía Láctea en lugar de alejarse de ella.