3 centímetros!
Un huevo de codorniz es el huevo de la codorniz japonesa, un ave pequeña que se cría por sus huevos y su carne. Mide unos 3 centímetros de largo y 2,5 centímetros de ancho, y pesa unos 10 gramos. Su cáscara blanca está cubierta de manchas oscuras.
El tamaño de un huevo se expresa con dos medidas: su longitud a lo largo del eje mayor y su anchura en la parte más ancha. Los científicos miden ambas con un pie de rey, una herramienta que sujeta un objeto entre dos mordazas. En un estudio de 2016 en la India con tres variedades de codorniz japonesa, los huevos medían, de media, entre 31,4 y 32,5 milímetros de largo y entre 24,3 y 25,8 milímetros de ancho.
Un estudio de 2022 en la Universidad Estatal de Ohio midió 100 huevos de codornices japonesas corrientes. Medían, de media, 30,8 milímetros de largo y 24,0 milímetros de ancho, y pesaban 9,5 gramos.
La codorniz japonesa (Coturnix coturnix japonica) es originaria de Asia oriental y hoy se cría en todo el mundo. Es la especie de ave más pequeña que se cría para consumo. Las hembras empiezan a poner huevos con unas 6 semanas de edad y pueden poner de 250 a 300 huevos al año.
Cada huevo es grande para el tamaño del ave que lo pone. Un huevo de codorniz pesa alrededor del 8 % del peso corporal de la hembra, mientras que un huevo de gallina pesa alrededor del 3 % del peso de la gallina.
La cáscara de un huevo de codorniz es blanca, con manchas que van del marrón al negro y, a veces, azules o verdes. Los colores proceden de dos pigmentos que se forman en el oviducto de la hembra, el conducto por el que baja el huevo mientras se forma la cáscara. Ambos se depositan juntos sobre la cáscara.
La mezcla de pigmentos determina el color de las manchas. La protoporfirina es el pigmento principal de las manchas marrones. La biliverdina, sola o combinada con zinc, es el pigmento principal de las azules y las verdes.